La ciudad en la que vivo

ciudad bolívar

A propósito de la imágen que compartí ayer, con el #MiércolesMudo les cuento un poco de la ciudad en la que vivo Ciudad Bolívar, es la capital del Estado Bolívar.

La ciudad toma su nombre debido a su ubicación en la Guayana Venezolana, específicamente al sur del río Orinoco en un lugar donde el cauce se estrecha considerablemente quedando reducido a 800m de anchura. Cerca de la ciudad se ubica el primer puente que se construyó sobre el Río Orinoco, el Puente de Angostura, aunque su derecho se encuentra a pocos kilómetros aguas arriba de la propia angostura del Orinoco donde antes de la construcción cruzaban las embarcaciones entre el puerto del Municipio Independencia en Soledad (Estado Anzoátegui) y el puerto de Ciudad Bolívar. De manera que el puente de Angostura tiene, en realidad, una longitud de casi 1700m que es, aproximadamente, el doble que la parte más angosta ubicada frente a la ciudad.

No nací en esta ciudad, yo realmente nací en Boconó, Estado Trujillo y por cosas de la vida me vine a vivir con una tía y un primo a los 12 años, es decir ya tengo muuchos años viviendo acá, el cambio realmente fue un tanto dramático para mí, primero separarme de mis padres y mis hermanos, luego el clima en Trujillo que es un estado ubicado en los andes venezolanos hace frío acá por el contrario hace un calor terrible. Lo otro fue un poco la comida, en los andes acostumbramos comer arepas en todas las comidas, y las mismas son de maíz pelado, ya les contaré luego sobre ello, acá el consumo de arepas es poco.

Ciudad Bolívar también es considerada zona turística  por su atractivo colonial, además de ser puente de enlace hacia la Gran Sabana, Santa Elena de Uairén, la línea fronteriza Brasil-Venezuela, entre otros poblados aledaños a los cuales se puede acceder por vía terrestre desde el terminal de pasajeros, o por vía aérea desde el Aeropuerto.

Les cuento un poco sobre mitos y leyendas de esta ciudad,  apenas comencé a hacer amistades me las contaban y yo impresionada:

Uno de los mitos más populares es la“La Serpiente de Siete Cabezas” que como cuenta la leyenda se encuentra ubicada debajo de un islote rocoso conocido como “La Piedra del Medio”.

Unos de los hechos más importantes en la que se apoya el mito de la Serpiente de Siete Cabezas, ocurrió cuando a plena luz del día del mes de febrero de 1955, una chalana llamada “La Múcura” que cargaba vehículos se hunde en la zona de arremolinamientos de la Piedra del Medio hecho que provocó que meses después del hundimiento la compañía propietaria de la chalana contratara a un buzo para que realizase un sondeo en las profundidades del río y determinará la ubicación exacta de la embarcación que diera la posibilidad de recuperarla. El buzo minutos después de sumergirse cerca de la piedra del medio haló desesperadamente para que fuese subido al bote que se encontraba en la superficie, de retorno al bote cuenta que en ningún momento logró visualizar la chalana hundida y en vez de eso logró ver a una extraña criatura de un solo ojo del tamaño de una torta de cazabe, desde ese momento el mito de la Serpiente de Siete Cabezas tomo forma y es conocido por todos los habitantes de la ciudad.

 

Se imaginan eso ustedes, en una oportunidad hasta me mostraron el recorte del periódico que reseñó este hecho.

Desde que nació la ciudad, la sapoara es parte de ella. Es un pez, que solo aparece cuando el río deja de crecer, solo se consigue por estos lares. En ninguna otra parte de la geografía mundial ni regional aparece esta especie, solo entre el Orinoco y  las zonas aledañas. Cuando el Orinoco crece la sapoara comienza a bajar, río abajo, hacia el mar, pero no llega hasta las aguas saladas. Se devuelve en cierta zona  y remonta el río Padre para volver a las lagunas orilleras, donde desova para iniciar el ciclo viajero con el próximo invierno.

Hay una canción  que dice que quien no es de Ciudad Bolívar y se come la cabeza de la sapoara es atrapado por siempre en estas tierras, -a mí me pasó jeje- consiguiendo el amor de una linda guayanesa, o de un guayanés como lo fué en mi caso.

La sapoara, dicen algunos, tiene sabor a tierra, yo la comí recién llegada y  la verdad no sentí este sabor. Se come frita, asada u horneada. En algunos pueblos indígenas de las riberas orinoquenses se envuelve en hojas de plátano y se pone en las brasas. Esta variedad de pez se pesca solo con atarraya, ya que no muerde anzuelo. Los curiareros estiran sus redes desde las lanchas guiadas con canaletes, o desde los andamios.

Y sip, me comí la cabeza de la Sapora, recuerdo que mi primo me decía, comete la cabeza de la sapora, pruébala y yo ni corta ni perezosa lo hice, tenía apenas doce años y no sabia esta leyenda, luego es que él entre risas me la cuenta, a lo que le respondo bah! esas son mentiras jeje.

Y verdad o no, el caso es que si me enamoré de un guayanés y me casé, en octubre festejamos nuestras Bodas de Aluminio, y tenemos un hermoso chiquitín que pronto cumplirá seis añitos.

Anuncios

2 comentarios sobre “La ciudad en la que vivo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s